El Budismo tiene distintos enfoques que se desarrollaron cronológicamente a partir de la muerte del Buda y se arraigaron en distintos países y culturas. El enfoque “Hinayana” es el del Budismo original que prevaleció por los primeros quinientos años. El enfoque “Mahayana” es un desarrollo posterior que hace énfasis en el desarrollo de la compasión y la sabiduría. El enfoque Vajrayana o Tántrico que incluye a los dos anteriores hace uso de prácticas directas sobre la mente que aceleran el proceso de desarrollo espiritual. El Budismo Tibetano es el Budismo Vajrayana que se ha practicado en el Tíbet durante los últimos 1000 años. Tiene cuatro escuelas principales que son linajes o familias espirituales de maestros y estudiantes normalmente asociados a una región específica del Tíbet y que con el tiempo desarrollaron sus propias prácticas, enfoques y metas.